7 Buenos consejos para evitar las manchas solares

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La llegada del sol en primavera es una buena época para empezar a conseguir ese tono de piel que estamos buscando de cara a  verano pero, claro está, abusar del sol supone un riesgo para nuestra piel y, a menudo, aparecen antiestéticas manchas. A pesar de todo, prevenir las manchas solares es posible y en este artículo te ofrecemos algunos tips y prácticas recomendables para proteger tu cutis y evitar los efectos negativos.

¿Qué son las manchas solares?

En primer lugar, es importante conocer qué son este tipo de pigmentaciones cutáneas. En la mayoría de los casos las manchas son benignas y sólo suponen un problema estético, pero su aparición es un síntoma de que no estamos cuidando nuestra piel de forma apropiada. Los dos tipos de manchas solares son:

  •  Léntigos.

Surgen con la edad y por la exposición excesiva al sol sin protección. Suelen aparecer en cara, escote, hombros y manos. A medida que envejecemos, nuestra piel pierde su capacidad de regenerarse y el impacto de la radiación del sol sobre ella es mayor, lo que favorece la aparición de estas pigmentaciones.

  • Melasmas.


Son manchas oscuras que aparecen en distintas partes del rostro. Con frecuencia, su aparición se debe a desajustes hormonales como los que sufren las mujeres embarazadas o las personas con problemas de tiroides. También están relacionadas con la exposición solar.


Las 7 recomendaciones que no debes olvidar

La mejor manera de evitar este tipo de alteraciones cutáneas es proteger tu piel y para ello te proponemos estos 7 consejos que te ayudarán a cuidarla tanto por dentro como por fuera:

1. Aprovecha los alimentos.

El sol, pese a los múltiples beneficios que ofrece, es responsable de los radicales libres causantes del envejecimiento celular. Frente a ellos, los antioxidantes presentes en frutas y verduras son los encargados de combatirlos y, por ello, pueden ayudarnos a cuidar nuestra piel desde dentro.Especialmente importantes son aquellos alimentos ricos en betacarotenos como la zanahoria y en licopeno como el tomate. Por otro lado, los ácidos grasos presentes en el pescado azul y los frutos secos contribuyen a mantener la elasticidad de la piel.

2. No olvides hidratarte.

A veces, durante las sesiones de bronceado tendemos a deshidratarnos y al no tener agua cerca optamos por esperar y aguantar la sed. Sin embargo, este estrés hídrico en el organismo no es nada beneficioso para nuestra piel y menos durante este tipo de sesiones. No olvides llevar una botella de agua y beber de ella de vez en cuando para mantener tu piel hidratada desde dentro.

3. Presta atención al horario y duración.

Se recomienda evitar las horas centrales del día y limitar el tiempo diario de exposición solar. Entre las 12 y las 16 de la tarde los rayos solares inciden de forma directa sobre la superficie terrestre y la radiación se vuelve más peligrosa, por ello, es mejor tomar el sol por la mañana o a últimas horas de la tarde. También es recomendable dedicar unos pocos minutos cada día en lugar de hacerlo durante largas sesiones. Aunque el bronceado tardará más, lograremos cuidar nuestra piel y prevenir la aparición de manchas.

4. Usa crema fotoprotectora.

Sin duda, el elemento más importante a la hora de tomar el sol, aunque su uso no debe limitarse solo al verano, en especial si vivimos en canarias, donde tenemos sol practicamente todo el año. El tipo de protección solar, se debe adecuar a nuestro tipo de piel. En tal caso, nuestro médicos serán los encargados de recomendarte que tipo te irá mejor.

5. Evita la exposición directa.

Muchos desconocen que broncearse a la sombra es posible. Tumbarse bajo la sombrilla al lado del mar nos ayuda a proteger la piel mientras filtramos gran parte de la radiación y aprovechamos el efecto espejo del agua. No obstante se trata de un método mucho más lento por lo que si no te atrae, protege al menos tu rostro. La piel de la cara es más sensible y donde suelen aparecer manchas con mayor frecuencia.

6. Cuida la temperatura corporal.

No solo la acción solar está detrás de la aparición de manchas en la piel sino que la temperatura de la misma juega un papel fundamental. Tras largas sesiones tomando el sol la piel se sobrecalienta y enrojece y es entonces cuando se producen las manchas. Para evitarlo, date un baño en el mar o en la piscina o detén la sesión para buscar un lugar más fresco cada cierto tiempo.

7. Usa aftersun.

Una vez que hayas terminado la sesión de bronceado, nutrir y calmar la piel con una crema aftersun es uno de los cuidados estéticos indispensables. Su función principal es la de rehidratar las distintas capas de la piel ayudando a regenerarla y prepararla para una nueva sesión. Al minimizar los daños provocados por el sol contribuye, además, a prolongar la duración del bronceado.

Por nuestra parte te animamos a poner en práctica todos estos consejos. Recuerda que más allá de evitar un problema estético, prevenir las manchas solares implica un mayor cuidado de la piel durante el verano y una inversión en salud.

En IKIGAI disponemos de los últimos láseres del mercado para el tratamiento de manchas. El láser IPL o luz pulsada utiliza la luz blanca para eliminar las irregularidades de pigmentación como las causadas por la edad, la exposición solar o las marcas de acne.

Contacta con nuestros especialistas, quienes te indicarán el número de sesiones que vas a necesitar, que puede ser entre una y tres sesiones.

Y para que puedas recuperarte de los efectos negativos del verano, te traemos este Pack Post Verano

 

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